Henry (Fussli Fuseli – Oedipus cursing his son Polynices - Go to Ruin Spurned and Disowned by me..
Ubicación: Victoria and Albert Museum, London.
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La figura central, el anciano, domina visualmente la composición por su posición frontal y la fuerza expresiva de sus manos. Su mirada es intensa, casi furiosa, dirigida hacia el joven que se encuentra arrodillado ante él. Este último parece recibir la descarga de ira paterna, con las manos alzadas en un gesto ambiguo: ¿defensa? ¿sumisión? La tensión entre ambos personajes es palpable y constituye el núcleo emocional de la obra.
A los lados, dos figuras femeninas observan la escena con expresiones de profundo dolor y desesperación. Una de ellas se cubre el rostro con sus manos, mientras que la otra parece hundirse en sí misma, abrumada por la tragedia que se desarrolla ante sus ojos. Su presencia refuerza la sensación de sufrimiento colectivo y la inevitabilidad del destino trágico.
La paleta cromática es deliberadamente sombría, dominada por tonos terrosos y verdes oscuros que acentúan el dramatismo de la escena. La luz, tenue y difusa, se concentra en los rostros de los personajes, resaltando sus expresiones de angustia y desesperación. El uso del claroscuro contribuye a crear una atmósfera de misterio y tensión psicológica.
Más allá de la representación literal de un conflicto familiar, esta pintura parece explorar temas universales como el peso de la herencia, la desilusión paterna, la inevitabilidad del destino y el sufrimiento humano. La figura del anciano encarna la autoridad quebrada, mientras que el joven representa la rebeldía frustrada y la vulnerabilidad ante el poder ancestral. Las mujeres, por su parte, simbolizan la fragilidad y la impotencia frente a las fuerzas destructivas que rigen sus vidas. El gesto de rechazo expresado en el título sugiere una ruptura irreparable, un abandono que condena al joven a la ruina y a la desheredación. La obra invita a reflexionar sobre los límites del amor paternal, la complejidad de las relaciones familiares y la naturaleza implacable del destino.