George Morland – The Angler’s Repast
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una mujer elegantemente ataviada en un vestido de tono salmón se encuentra sentada sobre una silla de respaldo, su postura denota cierta formalidad contrastando con el entorno informal. A su lado, un hombre recostado sobre el césped parece absorto en sus pensamientos o quizás disfrutando del momento de ocio. El resto del grupo está reunido alrededor del banquete: dos hombres vestidos con indumentaria formal, sombreros de ala ancha y chaquetas ajustadas, parecen estar involucrados en una conversación animada. Un cuarto hombre, situado al extremo derecho, se encuentra junto a un bote o embarcación, ofreciendo bebidas en botellas; su vestimenta, aunque elegante, presenta detalles que sugieren una posición social ligeramente diferente a la del resto del grupo. Finalmente, una figura de tez oscura, ataviada con un uniforme verde y rojo, parece estar sirviendo o asistiendo al grupo, integrándose en la escena como parte del servicio.
La pintura sugiere una exploración de las costumbres de la aristocracia durante un período histórico específico. La presencia de la comida, el vestuario elaborado y el entorno natural idealizado apuntan a una representación de la vida burguesa y noble, donde el placer y el ocio son valores fundamentales. El contraste entre la formalidad del atuendo y la informalidad del escenario podría interpretarse como una crítica sutil a las convenciones sociales o simplemente como una celebración de la libertad que permite el entorno rural.
La inclusión de la figura de tez oscura es particularmente relevante; su rol, aparentemente servil, plantea interrogantes sobre las relaciones de poder y la dinámica social de la época. Podría interpretarse como un reflejo de la esclavitud o del servicio doméstico, pero también podría ser una representación más compleja de la diversidad cultural en el contexto histórico representado.
En definitiva, esta obra presenta una ventana a un mundo de privilegios y refinamiento, invitando al espectador a reflexionar sobre las jerarquías sociales, los valores estéticos y las complejidades inherentes a la vida cortesana. La composición equilibrada y la atención al detalle contribuyen a crear una atmósfera de elegancia y sofisticación que define el carácter de la escena.