Diego Rivera – Rivera (65)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Esta profusión de flores blancas, presumiblemente zantedeschias, domina la parte superior del lienzo y se presenta con una vitalidad casi palpable. Su blancura resalta aún más el tono terroso de la figura, estableciendo un diálogo visual entre lo orgánico y lo humano. La composición es vertical, enfatizando la vulnerabilidad de la persona representada frente a la naturaleza.
El objeto sobre el que está sentado parece ser una especie de cesta o recipiente tejido, que podría interpretarse como una referencia a la fertilidad, la abundancia o incluso al ciclo de la vida y la muerte. La textura del tejido contrasta con la suavidad aparente de la piel y las flores, añadiendo otra capa de complejidad visual.
Subtextualmente, la obra sugiere una búsqueda, un anhelo quizás, por algo que se encuentra más allá de lo tangible. La figura, al estar de espaldas, impide cualquier conexión directa con el observador, invitándolo a proyectar sus propias interpretaciones sobre su estado emocional y sus intenciones. La ausencia de rostro elimina la posibilidad de una lectura individualizada, transformando a la persona en un arquetipo universal de la condición humana: la necesidad de trascendencia, la búsqueda de lo puro, o la confrontación con la naturaleza primordial. La imagen evoca una sensación de melancolía y contemplación, invitando a una reflexión sobre la relación entre el individuo y su entorno.