Part 5 Prado Museum – Ranc, Jean -- Fernando VI, niño
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El vestuario es ostentoso: un traje ricamente decorado en tonos rojos y dorados, con encajes y bordados que denotan su alta posición social. La peluca empolvada, característica del período, acentúa la artificialidad y el refinamiento de la imagen proyectada. Los calones carmesí contrastan con los zapatos negros, aportando un toque de vitalidad a la escena.
A sus pies, un galgo se encuentra en una pose atenta, casi reverencial. La presencia del perro no es casual; tradicionalmente, los perros han sido símbolos de lealtad, nobleza y compañía, reforzando así el idealizado retrato del príncipe como un futuro gobernante digno y fiel a su reino.
El fondo presenta un jardín con una fuente de piedra, elementos que sugieren un entorno idílico y controlado, propio de la vida cortesana. La luz es suave y difusa, creando una atmósfera serena y favorecedora para el retratado. La paleta cromática se centra en tonos cálidos, acentuados por los contrastes entre el rojo del traje y el blanco de la peluca y las aves que sostiene en su mano.
Más allá de la mera representación física, la pintura transmite un mensaje sobre la legitimidad y el futuro poder del príncipe. La disposición de los elementos, desde la columna hasta el galgo, contribuyen a construir una imagen de nobleza, autoridad y promesa de grandeza. El gesto de señalar hacia fuera sugiere una visión orientada al futuro, una expectativa de liderazgo y responsabilidad que recae sobre sus hombros. Se intuye un esfuerzo consciente por moldear la percepción pública del joven príncipe, presentándolo como el heredero ideal para el trono.