Part 5 Prado Museum – Madrazo y Garreta, Raimundo de -- Estanque en los jardines del Alcázar de Sevilla
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En primer plano, tres figuras humanas se encuentran en un balcón o terraza elevada, delimitando una parte del estanque. Una dama ataviada con un vestido azul y un acompañante, posiblemente un hombre con sombrero, observan la escena. La figura femenina parece absorta en su contemplación, mientras que el hombre adopta una postura más distante, casi pensativa. La presencia de estas figuras introduce una dimensión narrativa a la composición; sugieren una observación silenciosa, un momento robado al tiempo dentro de un espacio privado y elegante.
El jardín se extiende detrás del estanque, con una arquitectura árabe discernible en forma de arcos que enmarcan el fondo. La vegetación es exuberante: palmeras, arbustos florecientes y otras plantas tropicales contribuyen a la sensación de opulencia y exotismo. Una fuente central, adornada con una escultura, añade un punto focal al jardín, reflejándose también en las aguas del estanque y duplicando su presencia visual.
La luz juega un papel crucial en la atmósfera general. Parece ser una luz suave y difusa, probablemente filtrada por la vegetación, que crea sombras sutiles y resalta los colores vibrantes de las flores y el follaje. La técnica pictórica es impresionista; se aprecia una pincelada rápida y expresiva que captura la impresión visual más que un detalle preciso.
Subtextualmente, la obra evoca una sensación de nostalgia por un pasado idealizado, posiblemente asociado con la aristocracia andaluza o con la época del esplendor árabe en Sevilla. La quietud del estanque y la contemplación de las figuras sugieren una reflexión sobre el paso del tiempo y la fugacidad de la belleza. El jardín, como espacio privado y controlado, puede interpretarse como un símbolo de refugio y aislamiento frente a un mundo exterior incierto o turbulento. La composición invita a la introspección y a la contemplación de la naturaleza y la condición humana.