Willem Karel Nakken – Horses
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se articula alrededor de las figuras equinas, que ocupan el centro visual. Se aprecia una variedad de pelajes: un ejemplar blanco, otro palomino, uno negro azabache y un cuarto con tonalidades castañas. Uno de los caballos se encuentra recostado en el suelo, aparentemente descansando, mientras que los demás pastan o permanecen inmóviles, observando al espectador con cierta cautela.
La técnica pictórica es realista, con una atención meticulosa a los detalles anatómicos y a la representación del pelaje. La pincelada es fluida y naturalista, capturando la textura de la hierba, el polvo en el camino y la luminosidad de las crines. Los colores son terrosos y apagados, dominados por tonos verdes, marrones y grises, que contribuyen a crear una sensación de quietud y armonía con el entorno.
Más allá de la mera representación de caballos en un paisaje rural, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre la naturaleza, la libertad y la conexión entre el hombre y los animales. La ausencia de figuras humanas refuerza la idea de un mundo natural indómito, donde los caballos se mueven libremente sin la interferencia del ser humano. El caballo, tradicionalmente asociado con la fuerza, la nobleza y la independencia, adquiere aquí una dimensión más íntima y contemplativa.
El detalle del caballo recostado podría interpretarse como una metáfora de la tranquilidad, el descanso y la aceptación del ciclo natural de la vida. La cercanía de los animales al espectador invita a una reflexión sobre nuestra propia relación con la naturaleza y sobre la importancia de preservar estos espacios abiertos y salvajes. En definitiva, la obra transmite un mensaje de paz, armonía y respeto por el mundo natural.