Sassetta – The Miracle of the Holy Sacrament, from the predella of the Altar of the Holy Eucharist
Ubicación: The Bowes Museum, Barnard Castle.
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La composición es asimétrica, con la mayor parte del interés visual concentrado en el centro-izquierda. Un hombre, vestido con ropas suntuosas pero de colores apagados, se despliega hacia adelante, extendiendo su mano sobre un grupo de monjes que parecen prostrarse ante él. Sus rostros expresan una mezcla de asombro y reverencia, algunos incluso inclinan la cabeza en señal de sumisión. La disposición de estos religiosos sugiere una jerarquía interna, con algunos más próximos al hombre que otros.
El resto del grupo presente en el exterior muestra reacciones variadas: incredulidad, curiosidad, e incluso un cierto distanciamiento. Se percibe una marcada diferencia social entre los presentes; la riqueza y el estatus se manifiestan en las vestimentas de algunos, contrastando con la sencillez de otros. La paleta cromática es rica pero contenida, dominada por tonos ocres, rojos intensos y blancos impolutos que acentúan la solemnidad del evento.
El uso de la luz es significativo. Proviene principalmente de una fuente exterior, iluminando el rostro del hombre central y creando un halo alrededor de él, lo que sugiere una connotación divina o sobrenatural. La arquitectura porticada, con sus arcos apuntados y ventanas ojivales, refuerza la atmósfera medieval y religiosa de la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la fe, el milagro, la autoridad eclesiástica y las diferencias sociales. El gesto del hombre central podría interpretarse como una manifestación de poder divino o una intervención sobrenatural que transforma a los presentes. La reacción diversa del grupo sugiere la complejidad de la experiencia religiosa y la dificultad de comprender lo inexplicable. La disposición espacial, con el exterior observando al interior, puede simbolizar la relación entre el mundo terrenal y el reino espiritual, invitando a la reflexión sobre la naturaleza de la fe y su impacto en la vida humana. La escena evoca una atmósfera de misterio y devoción, dejando al espectador con preguntas sobre el significado del evento representado.