Charles-André van Loo – The Resurrection
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, en la parte inferior del lienzo, observamos un grupo de personajes prostrados ante esta manifestación divina. Dos figuras vestidas con armaduras romanas, aparentemente soldados, yacen vencidas, sus rostros expresando asombro, temor o incluso desesperación. Una tercera figura, presumiblemente un anciano, se encuentra tendida junto a ellos, su rostro también marcado por la sorpresa y el desconcierto. Un objeto alargado, que recuerda una lanza, está presente en la escena, aunque su función precisa no es inmediatamente evidente; podría simbolizar tanto la derrota como la rendición.
A la izquierda de la figura central, un ángel pequeño observa la escena con semblante sereno. Su presencia refuerza el carácter sobrenatural del evento y actúa como intermediario entre lo divino y lo humano. El ángel parece contemplar la ascensión con una mezcla de reverencia y alegría.
La composición se articula en torno a un arco que enmarca la figura ascendente, creando una sensación de profundidad y enfatizando su salida del mundo terrenal. El uso contrastado de luces y sombras contribuye a generar una atmósfera dramática y mística. El fondo, difuso y luminoso, sugiere un espacio más allá de lo visible, un reino celestial al que se dirige la figura central.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de victoria sobre la muerte, redención y el poder transformador de la fe. La representación de los soldados vencidos podría interpretarse como una alegoría del triunfo del espíritu sobre la materia, o de la derrota de las fuerzas terrenales ante lo divino. La desnudez de la figura central puede simbolizar su pureza e inocencia, mientras que el gesto de sus brazos sugiere una ofrenda o una invitación a participar en esta trascendencia. La disposición de los personajes en primer plano, prostrados y vencidos, contrasta con la postura triunfal de la figura ascendente, acentuando así la dicotomía entre lo humano y lo divino, entre el sufrimiento terrenal y la promesa de salvación.