Konstantin Alekseevich Korovin – Barn
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una estructura rústica de madera, presumiblemente un granero o cobertizo agrícola, que domina el primer plano. El edificio se alza sobre un terreno irregular cubierto de vegetación verde salpicada de pequeñas flores blancas. La construcción exhibe un evidente deterioro; las tablas de madera parecen envejecidas y descoloridas, con una inclinación notable en su estructura, sugiriendo abandono o uso prolongado. Una abertura oscura en la pared lateral insinúa un interior sombrío.
En el frente del granero, se distinguen dos figuras femeninas vestidas con ropas de colores vivos –un rojo intenso y un rosa pálido– que contrastan fuertemente con los tonos terrosos del entorno. Ambas parecen interactuar, posiblemente jugando o conversando; sus posturas sugieren movimiento y una cierta ligereza. La figura en rojo extiende las manos, como invitando a la otra a participar en alguna actividad.
El cielo, representado con pinceladas amplias y rápidas, se caracteriza por tonalidades grises y blancas que evocan un día nublado o el final de la tarde. Los árboles circundantes, delineados de forma esquemática, contribuyen a crear una atmósfera rural y algo melancólica.
La composición general sugiere una escena cotidiana en un entorno campesino. Sin embargo, la presencia del edificio deteriorado introduce un elemento de reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad de las estructuras humanas frente a la naturaleza. El contraste entre la vitalidad de las figuras femeninas y el estado ruinoso del granero podría interpretarse como una metáfora de la juventud frente al envejecimiento o la esperanza en medio de la decadencia. La paleta de colores, aunque vibrante en las ropas, se centra en tonos apagados que refuerzan esta sensación de nostalgia y quietud.
La pincelada suelta y expresiva del autor transmite una impresión de inmediatez y espontaneidad, alejándose de un tratamiento realista detallado y enfatizando la atmósfera emocional de la escena.