Franz Xavier Winterhalter – Queen Victoria (1819-1901)
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La vestimenta resulta fundamental para comprender el mensaje transmitido. El vestido, de un tono crema o marfil, está confeccionado con tejidos ricos y elaborados, adornados con intrincados patrones florales que sugieren opulencia y refinamiento. La falda es amplia y voluminosa, característica del estilo de la época, mientras que el escote, aunque discreto, revela delicadamente los hombros y el cuello. Una banda azul oscura, presumiblemente una orden o condecoración, cruza su pecho, añadiendo un elemento de solemnidad y autoridad a la imagen. Sobre su cabeza descansa una corona floral, más modesta que una real, pero igualmente simbólica de estatus y elegancia. En su mano izquierda sostiene un abanico cerrado, un accesorio común en los retratos femeninos del siglo XIX, que contribuye a la atmósfera de formalidad y control.
El fondo es oscuro y difuso, con una cortina pesada que se pliega sutilmente, creando una sensación de profundidad y dramatismo. La iluminación es suave y uniforme, concentrándose en el rostro y el vestido de la retratada, lo que acentúa su figura y resalta los detalles de su atuendo.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece transmitir un mensaje sobre poder, virtud y decoro. El uso de símbolos como la corona floral y la banda condecorativa refuerza la idea de una mujer investida de autoridad y responsabilidad. La elegancia y el refinamiento de su vestimenta sugieren una posición social privilegiada y un estatus innegable. La expresión facial es serena y contenida, reflejando una personalidad fuerte y decidida. El abanico, además de ser un accesorio ornamental, podría interpretarse como un símbolo de autocontrol y compostura. En conjunto, la obra busca proyectar una imagen de nobleza, dignidad y solidez moral, características que se asociaban a menudo con las mujeres de la alta sociedad en el siglo XIX. La atmósfera general es de respeto y reverencia, invitando al espectador a reconocer la importancia y el poder de la retratada.