J. Paul Getty Museum – Zenale Bernardo (1464 Treviglio - 1526 Milan) - Adoration of the Child with Musical Angels (143x85 cm) ca.1502
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Вера и чистота помысла.
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En la parte inferior, una figura femenina, vestida con un manto azul intenso, ocupa el centro del campo visual. Su expresión es contemplativa, casi melancólica; sus manos están juntas sobre su pecho en un gesto de profunda devoción. El rostro, ovalado y sereno, está enmarcado por una cascada de cabellos castaños que le dan un aire de modestia y recogimiento. A sus pies, otros ángeles, más pequeños y con atuendos rosados y dorados, tocan instrumentos musicales: una viola da gamba, una trompeta diminuta y otro instrumento de cuerda indeterminado. Estos músicos angelicales parecen acompañar la escena con su música celestial.
El fondo se abre a un paisaje agreste y montañoso, delineado por una línea del horizonte que se pierde en la lejanía. La perspectiva es algo convencional, pero contribuye a crear una sensación de profundidad y vastedad. Se intuyen elementos naturales como árboles y cuerpos de agua, aunque estos están tratados con cierta esquematización.
La composición, en su conjunto, transmite un sentimiento de paz y armonía espiritual. El uso del color es notable: el azul profundo del manto contrasta con los tonos cálidos de la piel y las vestimentas angelicales, creando una vibrante pero equilibrada paleta cromática. El juego de luces y sombras contribuye a modelar las figuras y a resaltar su volumen.
Más allá de la representación literal de un evento religioso, esta pintura parece explorar temas como la contemplación, la devoción maternal y la conexión entre el mundo terrenal y lo divino. La presencia de los ángeles músicos sugiere una celebración celestial del nacimiento, pero también puede interpretarse como una invitación a la reflexión sobre la belleza y la trascendencia. La figura femenina central, con su expresión introspectiva, invita al espectador a compartir su experiencia espiritual. El paisaje montañoso en el fondo podría simbolizar las dificultades o desafíos que acompañan a la fe, pero también la promesa de un horizonte más allá de lo visible.