J. Paul Getty Museum – Concha Sebastiano (1680 Gaeta - 1764 Naples) - Adoration of the Shepherds (244x264 cm) 1720
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El espacio se llena de figuras humanas, agolpadas y expresivas. A la izquierda, un anciano de barba blanca, vestido con ropas toscas y rojo intenso, ofrece a un cordero, símbolo inequívoco de sacrificio y redención. Su gesto es reverente, casi prostrado ante el acontecimiento divino. A su lado, otros pastores, con miradas atentas y posturas variadas, participan en la adoración. Se percibe una jerarquía entre ellos; algunos se acercan más a la escena central, mientras que otros permanecen en segundo plano, observando con respeto.
En el extremo derecho de la composición, una mujer joven sostiene un niño pequeño, su rostro iluminado por la emoción y la devoción. Un gallo blanco, situado cerca de sus pies, introduce un elemento inesperado, posiblemente aludiendo a la resurrección o a la anunciación.
Sobre ellos, en la parte superior del lienzo, se despliegan tres ángeles, envueltos en una nube luminosa y portando una especie de banda con inscripción. Su presencia refuerza la naturaleza celestial del evento representado, elevándolo por encima de lo terrenal. La disposición de los ángeles crea un movimiento circular que atrae la mirada hacia el centro de la escena.
El autor ha empleado una paleta de colores cálidos y ricos: ocres, dorados, rojos intensos y azules profundos. La técnica es fluida y expresiva, con pinceladas sueltas que sugieren movimiento y vitalidad. La composición, aunque densa, está cuidadosamente equilibrada, evitando la sensación de caos.
Subyace en esta representación una profunda carga emocional. Más allá de la narración explícita del evento, se transmite un sentimiento de asombro, reverencia y humildad ante lo divino. La diversidad de las expresiones faciales y los gestos de los personajes sugieren una amplia gama de emociones: desde la alegría desbordante hasta la contemplación silenciosa. La inclusión de elementos como el cordero y el gallo añade capas de significado simbólico que invitan a la reflexión sobre temas universales como la fe, el sacrificio y la esperanza. La atmósfera general es de intensa espiritualidad, transmitida a través del uso magistral de la luz y el color.