Don Daily – Br 0003 sqs
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El oso, situado en el centro y ligeramente adelantado, porta un horcón, herramienta agrícola que contrasta con su vestimenta elegante. Su expresión es seria, casi solemne, estableciendo una jerarquía visual dentro del grupo. A su lado, el zorro luce un traje verde con detalles dorados, transmitiendo una imagen de sofisticación y astucia. El conejo, vestido con pantalones a cuadros, adopta una pose más relajada, aunque mantiene una expresión ligeramente nerviosa. Un tejón, parcialmente visible en la esquina superior izquierda, parece estar disfrutando de la situación con una sonrisa burlona.
En los niveles superiores del semicírculo, un erizo y un pavo real se observan desde una posición elevada, ambos adornados con sombreros de copa que acentúan su aire de importancia. Un lobo, vestido con traje formal, se encuentra a la derecha del oso, mostrando una expresión ambigua entre la curiosidad y el escepticismo. En la parte inferior izquierda, un castor, ataviado con un sombrero de paja, parece estar contemplando sus propios pies, añadiendo un toque de introspección al conjunto.
La paleta cromática es rica y cálida, dominada por tonos ocres, marrones y verdes que evocan el ambiente del bosque. La luz, aunque difusa, resalta los detalles de la indumentaria y las expresiones faciales de los animales.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la jerarquía social, la apariencia versus la realidad, y la naturaleza dual de los roles que desempeñamos en la sociedad. La yuxtaposición de elementos rurales (el horcón) con la formalidad del vestuario sugiere una crítica sutil a las convenciones sociales y a la artificialidad de ciertas conductas. La disposición teatral de los personajes invita al espectador a cuestionar su papel dentro de este microcosmos animal, sugiriendo que incluso en un entorno aparentemente idílico, existen dinámicas de poder y relaciones complejas. La sonrisa del tejón podría interpretarse como una burla hacia la seriedad con la que los demás animales se toman sus roles, mientras que la postura contemplativa del castor sugiere una reflexión más profunda sobre el significado de la existencia dentro de este escenario peculiar.