Jacob Van Ruisdael – Ruisdael View of Haarlem with Bleaching Grounds, ca 1665, 62
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está ocupado por un terreno ondulado y fértil, donde se extienden amplias áreas de terrenos de blanqueo. Estas zonas, caracterizadas por sus largas filas de telas extendidas para secar al sol, constituyen un elemento central en la composición. La luz que incide sobre ellas crea un contraste visual interesante con las sombras proyectadas por los árboles y el terreno irregular. Un curso fluvial serpentea a través del paisaje, reflejando fragmentos del cielo y añadiendo una capa de complejidad a la escena.
El cielo ocupa una parte significativa de la pintura y es quizás su elemento más llamativo. Una densa acumulación de nubes, con formas monumentales y voluminosas, domina el espacio superior. La luz que atraviesa estas formaciones crea un juego de luces y sombras que confiere dinamismo y dramatismo a la obra. Se percibe una atmósfera pesada, casi premonitoria, en la disposición de las nubes.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos, verdes oscuros y grises, con toques de blanco y azul en el cielo. La pincelada es suelta y expresiva, especialmente en la representación de las nubes, donde se aprecia una gran maestría técnica.
Más allá de la mera descripción del paisaje, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre la laboriosidad y la vida cotidiana de la comunidad que habita en este lugar. Los terrenos de blanqueo, con sus telas extendidas, simbolizan el trabajo manual y la producción textil, actividades económicas fundamentales para la época. La grandiosidad del cielo y la inmensidad del paisaje contrastan con la escala humana de las figuras y los edificios, invitando a una contemplación sobre la fragilidad y la transitoriedad de la existencia. El autor ha logrado capturar no solo un lugar específico, sino también una atmósfera particular que evoca sentimientos de melancolía, serenidad y respeto por el entorno natural.