Andrei Riabushkin – Blind harper singing the old fashioned way
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La obra presenta a un anciano músico ciego interpretando una melodía con lo que parece ser una cítara o instrumento similar de cuerda. El personaje se encuentra sentado frente a una mesa rústica, sobre la cual descansa el aparato musical. Su vestimenta es modesta y tradicional: camisa blanca desabrochada, chaleco oscuro y pantalones holgados metidos en botas altas de cuero. Una larga barba blanca le cubre gran parte del rostro, enfatizando su edad y posible sabiduría. Sus manos, aunque visiblemente gastadas, se extienden hacia el instrumento con una delicadeza que sugiere experiencia y pasión por la música.
Junto al anciano, un niño pequeño observa atentamente. Su postura es contenida, casi reverente; abraza sus brazos como si buscara calor o protección. El niño viste ropas más pulcras, aunque igualmente sencillas, lo que podría indicar una diferencia de estatus social con respecto al músico.
El fondo de la pintura está dominado por un intenso color rojo oscuro, casi borroso, sobre el cual se distinguen vagamente formas que sugieren armas o instrumentos bélicos colgados en la pared. Este contraste entre la figura central, dedicada a las artes y la tradición oral, y los objetos de guerra en segundo plano, es particularmente significativo.
La iluminación es dramática, concentrándose en los rostros del anciano y el niño, lo que acentúa sus expresiones y emociones. La paleta de colores es terrosa y apagada, con predominio de marrones, ocres y grises, interrumpida por el vibrante rojo del fondo.
Subtextos posibles:
La pintura parece explorar temas relacionados con la memoria colectiva, la transmisión cultural y la fragilidad de las tradiciones frente a los conflictos bélicos o el paso del tiempo. El anciano podría representar al guardián de una historia o un legado que corre el riesgo de perderse. La presencia del niño sugiere la esperanza de continuidad, pero también plantea interrogantes sobre su capacidad para preservar ese conocimiento ancestral.
El contraste entre la música y las armas en el fondo puede interpretarse como una reflexión sobre la dicotomía entre la creación y la destrucción, o como una crítica a la violencia y sus consecuencias devastadoras para la cultura y la identidad de un pueblo. La oscuridad que rodea a los personajes podría simbolizar la incertidumbre del futuro o la amenaza que se cierne sobre su mundo. En general, la obra transmite una sensación de melancolía, nostalgia y preocupación por el destino de las tradiciones orales en un contexto social turbulento.