часть 4 -- European art Европейская живопись – Myles Birket Foster The Blackberry Gatherers 28285 20
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, tres niños están absortos en la recolección de moras silvestres. Uno de ellos, vestido con un traje de color burdeos, se estira para alcanzar los frutos, mientras que otro, ligeramente más alejado, sostiene una cesta llena de bayas. Un tercer niño, a nivel del suelo, parece estar examinando algo en el terreno, quizás una mora caída o algún insecto. La luz incide sobre sus rostros y vestimentas, resaltando la textura de las telas y los detalles de su expresión.
A la derecha, un cuarto niño se sienta sobre la valla, con la mirada perdida en la distancia. Su postura transmite una sensación de quietud y contemplación, contrastando con la actividad bulliciosa del grupo principal. La vestimenta de este niño, más elaborada que la de los demás, sugiere una posible diferencia social o familiar.
El paisaje que se extiende detrás de las figuras es igualmente detallado. Se aprecia un prado salpicado de ovejas pastando, árboles frondosos y un cielo parcialmente nublado que aporta dramatismo a la escena. La atmósfera general es de serenidad y armonía, evocando una idealizada visión de la vida rural.
En cuanto a los subtextos, la pintura parece aludir a temas como la inocencia infantil, la conexión con la naturaleza y la sencillez de la vida en el campo. La recolección de moras puede interpretarse como un símbolo de abundancia y sustento, mientras que la valla actúa como una barrera física y social entre los niños y el mundo exterior. El niño sentado sobre la valla, con su mirada melancólica, podría representar una reflexión sobre el paso del tiempo y la pérdida de la inocencia. La presencia del gato junto al arroyo añade un elemento de domesticidad y familiaridad a la escena. En general, la obra transmite una sensación de nostalgia por un mundo rural idealizado, donde los niños pueden disfrutar de la libertad y la alegría en contacto con la naturaleza.