Fyodor Rokotov – Portrait of an unknown man
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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El hombre mira directamente al espectador, con una expresión ambigua entre la formalidad y una ligera sonrisa que podría interpretarse como afectuosa o incluso ligeramente irónica. Sus ojos, de color claro, parecen transmitir inteligencia y cierta introspección. La iluminación es suave y difusa, modelando delicadamente los rasgos faciales y creando un efecto de volumen sutil. Se observa una atención meticulosa al detalle en la representación de la piel, con sus imperfecciones y tonalidades que le confieren realismo.
El atuendo del retratado revela su posición social. Viste un frac oscuro adornado con galones dorados sobre el pecho y los brazos, indicando pertenencia a una clase privilegiada, posiblemente militar o cortesana. El cuello está cubierto por un encaje blanco, elemento característico de la moda de la época que añade un toque de elegancia y refinamiento. La peluca empolvada, aunque ya en declive como tendencia, refuerza esta asociación con el mundo aristocrático.
Más allá de la mera representación física, la pintura sugiere una serie de subtextos. El contacto visual directo invita a una conexión personal con el retratado, generando una sensación de intimidad y accesibilidad que contrasta con la formalidad del atuendo. La sonrisa enigmática deja espacio para la interpretación: ¿es un gesto genuino o una máscara social? El fondo oscuro, al eliminar cualquier referencia contextual, universaliza la figura, convirtiéndola en arquetipo de un hombre de su tiempo.
La calidad de la ejecución y el cuidado puesto en los detalles sugieren que se trata de un encargo importante, destinado a perpetuar la imagen de una persona relevante para su entorno social. La pintura, por tanto, no es solo un retrato individual, sino también un documento histórico que nos permite vislumbrar las convenciones sociales y estéticas de una época pasada.