Filippino Lippi – Portrait of an Old Man 1485
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se limita a tonos terrosos: ocres, marrones y blancos cremosos, aplicados con una pincelada suave y uniforme que contribuye a crear una atmósfera de serenidad y dignidad. La luz incide sobre el rostro desde un lado, modelando las arrugas profundas que surcan su piel y acentuando la expresión de sabiduría y experiencia acumulada. Los ojos, aunque ligeramente hundidos, transmiten una mirada penetrante e inteligente.
El hombre viste una túnica blanca con pliegues sutiles y un gorro alto, también blanco, que le confiere un aire de distinción. Las manos, cruzadas sobre el pecho, sugieren quietud y reflexión. La atención al detalle en la representación del cabello ralo y las líneas de expresión revela una profunda preocupación por la verosimilitud y la fidelidad a la realidad.
Más allá de la mera representación física, esta pintura parece explorar temas relacionados con el paso del tiempo, la sabiduría adquirida a través de los años y la dignidad inherente al envejecimiento. La ausencia de adornos o símbolos ostentosos sugiere una valoración de la virtud interior por encima de las apariencias externas. El retrato no busca idealizar al sujeto, sino presentarlo tal como es: un hombre marcado por el tiempo, pero imbuido de una profunda humanidad y una cierta melancolía contemplativa. Podría interpretarse como una reflexión sobre la fragilidad de la vida y la importancia de valorar cada instante. La expresión del rostro, aunque serena, insinúa también una carga de experiencias vividas, tanto alegres como dolorosas. En definitiva, se trata de un retrato psicológico que invita a la introspección y a la contemplación de la condición humana.