Pieter Brueghel the Younger – St. Georges Kermis
Ubicación: Private Collection
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La paleta de colores es rica y vibrante, con predominio de tonos terrosos y verdes que evocan el entorno rural. Sin embargo, esta exuberancia cromática contrasta con la atmósfera general de desorden y desenfreno. Los rostros de las figuras muestran una amplia gama de emociones: alegría desinhibida, embriaguez, pero también cierta inquietud o incluso desesperación.
En el plano medio, se distinguen edificios que sugieren un pequeño pueblo o aldea, con sus tejados inclinados y chimeneas humeantes. La arquitectura es sencilla y funcional, lo que refuerza la idea de una comunidad rural arraigada en las tradiciones. Al fondo, un paisaje más amplio se abre paso: un río serpenteante y unas colinas distantes delinean el horizonte. Esta perspectiva amplia introduce una sensación de profundidad y sugiere que la festividad no está aislada, sino que forma parte de un contexto geográfico más vasto.
Más allá de la mera representación de una celebración popular, esta pintura parece ofrecer una reflexión sobre la naturaleza humana y sus debilidades. La exuberancia del festejo se ve matizada por la presencia de elementos perturbadores: el poste central, que podría simbolizar tanto la unión comunitaria como la opresión; las figuras embriagadas, que sugieren la pérdida de control; y los rostros sombríos, que insinúan una melancolía subyacente.
El artista parece interesado en explorar la dualidad inherente a la experiencia humana: el contraste entre la alegría y la tristeza, la libertad y la restricción, la comunidad y la soledad. La multitud, aunque aparentemente unida por la celebración, está también separada por sus propias preocupaciones y deseos individuales. La escena, en su conjunto, invita a una lectura compleja y ambivalente, que trasciende la simple descripción de una festividad campestre para adentrarse en las profundidades del alma humana. Se intuye una crítica sutil a los excesos y a la fragilidad de la condición humana, envuelta en el aparente esplendor de un día festivo.