Isaac Ilyich Levitan – Road in the woods. End 1870 - beginning 1880
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es rica en tonos verdes, que varían desde los más oscuros y profundos en las zonas sombreadas hasta los más luminosos y vibrantes en las áreas expuestas a la luz. El contraste entre la penumbra del bosque y el resplandor de la luz filtrada a través de los árboles crea una atmósfera de misterio y quietud. Se aprecia un juego sutil de luces y sombras que modela la superficie de los objetos, otorgándoles volumen y textura.
En primer plano, una figura humana, vestida con ropas sencillas, camina por el camino. Su presencia es discreta, casi integrada en el entorno, lo que sugiere una relación íntima con la naturaleza. No se distingue su rostro, enfatizando su papel como un elemento más del paisaje, un testigo silencioso de la vida rural.
La disposición de los árboles y arbustos crea una sensación de densidad y opresión, pero al mismo tiempo, invita a la exploración y al descubrimiento. La luz que irrumpe entre las ramas sugiere la posibilidad de un espacio abierto más allá, despertando la curiosidad del espectador.
El autor parece interesado en capturar no solo la apariencia visual del paisaje, sino también su atmósfera emocional. La pintura evoca una sensación de soledad y contemplación, invitando a la reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. La ausencia de elementos urbanos o signos de civilización refuerza esta idea de un retorno a lo esencial, a la búsqueda de la paz interior en medio del entorno natural. Se intuye una cierta melancolía, una nostalgia por un mundo rural que quizás está desapareciendo.
La pincelada es suelta y expresiva, contribuyendo a crear una impresión de espontaneidad y vitalidad. El uso de toques de color impasto añade textura y profundidad a la superficie del lienzo. La obra transmite una sensación de inmediatez, como si el artista hubiera capturado un instante fugaz de la vida en el campo.