Pablo Picasso Period of creation: 1919-1930 – 1919 Nature morte devant une fenИtre Е Saint-RaphaЙl
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se disponen diversos elementos: un instrumento musical (posiblemente una guitarra), unas hojas de partitura desordenadas, una pieza de fruta (una pera, quizás) y un recipiente con forma orgánica, todo ello dispuesto sobre la mencionada superficie. La disposición no parece casual; los objetos parecen estar en proceso de ser organizados o abandonados tras su uso, sugiriendo una narrativa fragmentada del momento.
El elemento más significativo es, sin duda, la ventana. A través de ella se vislumbra un paisaje marino con cielos azules salpicados de nubes y una línea de horizonte que sugiere inmensidad. La barandilla metálica, visible a través de la abertura, introduce una nota arquitectónica que enmarca el panorama exterior. La presencia de cortinas colgando parcialmente del marco de la ventana añade un elemento de intimidad y domesticidad al conjunto.
El autor ha empleado una paleta de colores relativamente restringida, dominada por tonos pastel como el rosa, el verde y el azul, aunque con contrastes marcados que intensifican la sensación de profundidad. La técnica pictórica parece priorizar la representación volumétrica sobre la fidelidad mimética; las formas se simplifican y fragmentan, sugiriendo una visión subjetiva de la realidad.
Subyacentemente, la pintura plantea interrogantes sobre la relación entre el interior y el exterior, lo doméstico y lo vasto. La ventana actúa como un portal a otro mundo, pero también como una barrera que separa al espectador del paisaje. La presencia de los objetos cotidianos –el instrumento musical, las partituras– sugiere una reflexión sobre la creatividad, el arte y la vida cotidiana. El desorden aparente podría interpretarse como una metáfora de la complejidad de la experiencia humana o, simplemente, como un reflejo de la espontaneidad del momento capturado. La composición en su conjunto evoca una atmósfera melancólica y contemplativa, invitando a la reflexión sobre el paso del tiempo y la fugacidad de la belleza.