Giacomo Ceruti – Still Life with Lobsters
Ubicación: Pinacoteca di Brera, Milano.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el centro, sobre una fuente de cerámica blanca, se amontonan langostas o camarones de un intenso color rojo-óxido. La disposición es aparentemente casual, pero la agrupación crea una masa visual que atrae la mirada. La brillantez de sus caparazones contrasta con la opacidad de las patatas y el fondo oscuro.
A la derecha, dos jarrones de cristal transparente se alzan uno sobre otro, revelando su contenido líquido, posiblemente vino o agua. La transparencia del vidrio permite apreciar los reflejos de la luz, añadiendo una dimensión de profundidad a la composición. Junto a ellos, una botella de vidrio marrón oscuro completa el conjunto, su forma cilíndrica y su superficie lisa contrastan con las texturas más irregulares de los otros elementos.
La iluminación es teatral, dirigida desde un punto fuera del campo visual, lo que acentúa el volumen de los objetos y crea fuertes contrastes lumínicos. Esta luz resalta la riqueza cromática de las langostas y la transparencia del cristal, mientras que sume al resto en una penumbra sugerente.
Más allá de la mera representación de objetos cotidianos, esta pintura parece explorar temas relacionados con la abundancia, el placer sensorial y la fugacidad de la vida. La presencia de alimentos ricos y exóticos sugiere un contexto de prosperidad y disfrute. Sin embargo, la oscuridad del fondo y la naturaleza efímera de los mariscos podrían evocar una reflexión sobre la transitoriedad de las cosas bellas y placenteras. El contraste entre lo orgánico (las patatas y los crustáceos) y lo artificial (el cristal y el vidrio) podría sugerir una tensión entre la naturaleza y la cultura, o entre la simplicidad y la sofisticación. La composición, en su conjunto, invita a contemplar la belleza de lo ordinario y a reflexionar sobre las complejidades de la existencia humana.