Louvre – FLEGEL GEORGE - Still life with fish and a bottle of wine
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En primer plano, una fuente de vidrio transparente contiene un líquido ámbar, presumiblemente vino o aguardiente, cuyo reflejo distorsiona la forma del recipiente y añade complejidad a la composición. Junto a ella, se observa un pan rústico, cortado por la mitad, revelando su miga blanca y esponjosa. La textura del pan es palpable; se percibe la irregularidad de la corteza y la frescura de su interior.
La parte inferior de la escena está dominada por una bandeja metálica que alberga un manjar humilde: pequeños peces salados, acompañados de hojas verdes, probablemente perejil o cilantro, y algunas rodajas de limón amarillentas. La disposición de los peces es densa, casi caótica, sugiriendo abundancia pero también la inevitabilidad del deterioro.
Un detalle significativo es la presencia de una mosca que revolotea cerca del pan. Este elemento introduce un componente de transitoriedad y decadencia, recordándonos la fragilidad de la vida y la naturaleza perecedera de los placeres terrenales. La mosca no solo interrumpe la armonía visual, sino que también alude a la corrupción silenciosa que afecta incluso a los alimentos más frescos.
La iluminación es crucial en esta pintura. Una luz tenue y difusa ilumina los objetos desde un ángulo lateral, acentuando sus texturas y creando sombras profundas que contribuyen a la sensación de realismo. El contraste entre las superficies brillantes (el vidrio, el metal) y las opacas (el pan, los peces) añade dinamismo visual.
Más allá de su valor documental como representación de alimentos comunes, esta obra invita a una reflexión sobre la fugacidad del tiempo, la belleza en lo simple y la inevitabilidad de la decadencia. El bodegón no es simplemente una descripción de objetos; es una meditación sobre la condición humana y el ciclo vital. La sencillez de los elementos elegidos contrasta con la profundidad de las ideas que sugiere, generando un impacto emocional sutil pero persistente en el espectador.