Part 3 – Lucas Cranach I (1472-1553) - Last Judgement
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La sección intermedia se abre a un paisaje extenso y detallado. Un hombre barbudo, vestido con ropajes rojos y dorados, preside la escena, observando con semblante severo lo que ocurre a sus pies. A su alrededor, una multitud de figuras humanas se agita en diversas situaciones: algunos parecen ser conducidos hacia el cielo, otros son arrastrados hacia un abismo oscuro que se abre a la derecha del cuadro. Se distinguen grupos de personas desnudas, aparentemente sometidas a algún juicio o proceso de selección. La vegetación es exuberante y meticulosamente representada, con árboles frutales cargados y una variedad de plantas que sugieren un paraíso terrenal en contraste con el destino incierto de las figuras humanas.
En la parte inferior del cuadro, se observa una escena más íntima. Un hombre prostrado ante otro personaje, posiblemente implorando clemencia o buscando redención. La composición general sugiere una narrativa compleja sobre el juicio final y el destino humano.
El uso de la luz es significativo; un resplandor divino ilumina la figura central en el cielo, mientras que las áreas inferiores se sumen en sombras, acentuando la dualidad entre la salvación y la condenación. La perspectiva aérea, con los paisajes más lejanos representados con colores más pálidos, contribuye a la sensación de profundidad y vastedad del escenario.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de justicia divina, arrepentimiento, redención y el destino final del alma humana. El contraste entre la opulencia del paisaje y la angustia de las figuras humanas sugiere una reflexión sobre la fragilidad de la existencia terrenal y la inevitabilidad del juicio último. La presencia de desnudez podría interpretarse como un símbolo de vulnerabilidad y exposición ante la divinidad. La meticulosa atención al detalle en la representación de la flora y fauna, junto con la complejidad de las expresiones faciales de los personajes, denotan una profunda preocupación por la condición humana y su relación con lo trascendente.