Ulrika Eleonora dy (1688-1741), Queen of Sweden, Fredrik I (1676-1751), Landgrave of Hessen-Kassel, King of Sweden *Georg Engelhard Schröder (1684-1750)
Aquí se observa un retrato de pareja, ejecutado en una composición circular que acentúa la intimidad y el carácter protocolario del encuentro representado. La escena presenta a dos figuras centrales, presumiblemente monárquicas, identificables por su indumentaria y porte. El hombre, situado a la izquierda, viste un traje coral con elaborados adornos dorados sobre un chaleco de seda, complementado con una peluca empolvada que denota el gusto estético de la época. Su postura es relajada, con los brazos cruzados sobre su regazo, transmitiendo una sensación de autoridad tranquila y confianza en sí mismo. La mujer, a su derecha, porta un vestido ostentoso de color azul intenso, profusamente decorado con motivos florales bordados en hilo dorado. Sobre sus hombros descansa una capa o manto real, adornado con heráldica que sugiere su rango elevado. Una tiara delicada corona su cabello, peinado a la moda francesa del siglo XVIII. Su mano derecha se eleva ligeramente, como indicando o bendiciendo, un gesto que podría interpretarse como una manifestación de benevolencia y poder divino. El fondo es difuso, con tonalidades grises y azuladas que sugieren una atmósfera nebulosa y etérea. Esta técnica contribuye a destacar las figuras principales y a crear una sensación de monumentalidad. La iluminación es suave y uniforme, enfocándose en los rostros de los retratados para resaltar sus rasgos y expresión. Más allá de la representación literal, el retrato parece apuntar a la legitimación del poder real. El uso de símbolos heráldicos, la indumentaria lujosa y las poses estudiadas sugieren una intención de proyectar una imagen de grandeza, estabilidad y divinidad asociada a la monarquía. La cercanía física entre los dos personajes refuerza la idea de unidad y continuidad dinástica. El gesto de la mujer, con su mano alzada, podría interpretarse como un símbolo de protección o guía, reforzando el papel de la realeza como garante del bienestar social. En definitiva, se trata de una obra que trasciende la mera representación física para convertirse en una declaración visual de poder y estatus.
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Ulrika Eleonora dy (1688-1741), Queen of Sweden, Fredrik I (1676-1751), Landgrave of Hessen-Kassel, King of Sweden — Georg Engelhard Schröder (After)
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La mujer, a su derecha, porta un vestido ostentoso de color azul intenso, profusamente decorado con motivos florales bordados en hilo dorado. Sobre sus hombros descansa una capa o manto real, adornado con heráldica que sugiere su rango elevado. Una tiara delicada corona su cabello, peinado a la moda francesa del siglo XVIII. Su mano derecha se eleva ligeramente, como indicando o bendiciendo, un gesto que podría interpretarse como una manifestación de benevolencia y poder divino.
El fondo es difuso, con tonalidades grises y azuladas que sugieren una atmósfera nebulosa y etérea. Esta técnica contribuye a destacar las figuras principales y a crear una sensación de monumentalidad. La iluminación es suave y uniforme, enfocándose en los rostros de los retratados para resaltar sus rasgos y expresión.
Más allá de la representación literal, el retrato parece apuntar a la legitimación del poder real. El uso de símbolos heráldicos, la indumentaria lujosa y las poses estudiadas sugieren una intención de proyectar una imagen de grandeza, estabilidad y divinidad asociada a la monarquía. La cercanía física entre los dos personajes refuerza la idea de unidad y continuidad dinástica. El gesto de la mujer, con su mano alzada, podría interpretarse como un símbolo de protección o guía, reforzando el papel de la realeza como garante del bienestar social. En definitiva, se trata de una obra que trasciende la mera representación física para convertirse en una declaración visual de poder y estatus.