Andrea Appiani – Madame Hamelin, born Jeanne Geneviève Fortunée Lormier-Lagrave (1776-1851)
Ubicación: Museums of Paris (Musées de la Ville de Paris), Paris.
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La mujer está vestida con un atuendo que evoca la antigüedad clásica: una túnica blanca drapeada sobre lo que parece ser una prenda interior, complementada por una banda ancha y decorativa cruzando su pecho y enrollándose alrededor de su brazo. Este vestuario no solo es estéticamente agradable, sino que también funciona como un símbolo de virtud, refinamiento y conexión con la cultura grecorromana, valores muy apreciados en la época.
El cabello, abundante y rizado, cae sobre sus hombros en una cascada oscura, enmarcando su rostro y añadiendo una nota de dramatismo a la composición. La luz incide suavemente sobre su piel, resaltando los volúmenes y creando un efecto de volumen sutil. La palidez de su tez, combinada con el contraste del cabello oscuro, contribuye a una impresión general de delicadeza y elegancia.
El fondo es deliberadamente sobrio: un horizonte marino difuso bajo un cielo plomizo. Esta elección estilística no solo simplifica la composición, sino que también sugiere una atmósfera melancólica o contemplativa. La línea del horizonte, baja en el cuadro, acentúa la figura de la retratada y contribuye a su monumentalidad.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece sugerir un ideal femenino: una mujer culta, virtuosa y conectada con las tradiciones clásicas. El gesto de sus brazos cruzados puede interpretarse como una señal de modestia o incluso de cierta reserva. La mirada, aunque directa, no revela completamente sus pensamientos, dejando al espectador espacio para la interpretación y la especulación sobre su carácter interior. La atmósfera general transmite una sensación de quietud y reflexión, invitando a una meditación sobre los valores y las expectativas sociales que definían el papel de la mujer en esa época. La elección del paisaje marino, con su vastedad e inmensidad, podría simbolizar tanto la libertad como la soledad inherentes a la condición humana.