Jan Josef Horemans – Card Game
Ubicación: Museum of Fine Arts, Ghent (Museum voor Schone Kunsten).
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La escena representada se desarrolla en el interior de una habitación que sugiere un hogar burgués. La luz, proveniente principalmente de una ventana a la izquierda, ilumina un grupo de personas concentradas en un juego de cartas alrededor de una mesa cubierta con un mantel rojo. Se distinguen al menos diez figuras, predominantemente mujeres y algunos hombres, inmersos en la actividad lúdica.
El autor ha prestado especial atención a las expresiones faciales y gestos de los participantes. Algunas miradas se cruzan con intensidad, mientras que otras revelan una concentración absorta o incluso cierta preocupación. La figura de un hombre mayor, ubicado cerca de la ventana, parece observar el juego con una actitud más distante, quizás evaluando la situación o actuando como espectador.
La composición es dinámica y asimétrica. El grupo se aglomera alrededor de la mesa, creando un foco de atención en el centro de la imagen. La presencia de retratos colgados en las paredes añade profundidad al espacio y sugiere una cierta posición social de los habitantes de la casa. Los objetos cotidianos –una jarra sobre un mueble, una alfombra con motivos geométricos– contribuyen a crear una atmósfera realista y familiar.
Subyacentemente, la pintura parece explorar temas relacionados con el azar, la fortuna y las relaciones sociales. El juego de cartas puede interpretarse como una metáfora de la vida misma, donde los acontecimientos son impredecibles y el éxito o el fracaso dependen en gran medida de la suerte. La interacción entre los personajes sugiere también dinámicas de poder, seducción y engaño.
La inclusión de un perro pequeño en primer plano podría simbolizar la lealtad o la vigilancia, pero su presencia es discreta y no parece tener un papel central en la narrativa visual. En general, la obra transmite una sensación de intimidad y cotidianidad, invitando al espectador a reflexionar sobre las complejidades de la vida social y los placeres efímeros del juego.