malevich bather 1911 Kazimir Malevich (1879-1935)
Kazimir Malevich – malevich bather 1911
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Pintor: Kazimir Malevich
Ubicación: Municipal Museum (Stedelijk Museum), Amsterdam.
Todas las obras de Kazimir Malevich pintadas entre 1900 y 1934 fueron creadas principalmente en el estilo del Suprematismo. Era todo un sistema que el propio artista justificaba. Consiste en que todas las imágenes artísticas fueron creadas únicamente mediante la combinación de cualquier forma geométrica. En Nadador, el pintor representa a un hombre bastante torpe con extremidades en forma de aleta.
Descripción del cuadro La bañista de Kazimir Malevich
Todas las obras de Kazimir Malevich pintadas entre 1900 y 1934 fueron creadas principalmente en el estilo del Suprematismo. Era todo un sistema que el propio artista justificaba. Consiste en que todas las imágenes artísticas fueron creadas únicamente mediante la combinación de cualquier forma geométrica.
En Nadador, el pintor representa a un hombre bastante torpe con extremidades en forma de aleta. Corre hacia el agua. Pero como si viera algo, se queda petrificado, convirtiéndose en un monumento. La figura se representa con colores que le dan fuerza, poder. Podemos ver cómo el dibujo está lleno de un significado brutal, aunque esté ligeramente deformado.
La obra está dibujada en papel con gouache. En la actualidad, se encuentra en el Museo Stedelijk de Ámsterdam.
Kazimir Malevich utilizó el gouache a principios de la década. Consiguió plasmar toda la energía y expresividad de su personaje con el gouache. Para ello, sólo tenía que hacer un contorno elástico, al tiempo que lo intensificaba ligeramente con colores, que aplicaba en forma de volumen espeso.
El cuadro está lleno de una increíble fuerza de color. A pesar de su colorido, el cuadro tiene un aspecto antirrealista y realista. Malevich quiso mostrar con este cuadro que es un organismo independiente que vive según sus propias leyes, sin obedecer a nadie. La única ley que puede afectarla es la ley del color. Los predecesores del pintor Malevich fueron los fauvistas franceses, a los que muchos calificaron de un poco salvajes, por su uso del poder del color.
Los críticos de arte han encontrado una cualidad carnal en la imagen del retrato de la Bañista. Vemos en el cuadro una especie de danza del diablo rojo: así se percibe al hombre representado en La bañista. Malevich creía que era en la danza donde el cuerpo humano podía adquirir una forma de sofisticación y sinceridad.
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La paleta cromática es vibrante y contrastada. Predominan tonos ocres, naranjas y verdes, aplicados con pinceladas gruesas y expresivas que enfatizan la textura y el dinamismo de la escena. La ausencia de detalles precisos en el rostro y las extremidades reduce la figura a una forma esencial, priorizando la expresión del movimiento sobre la representación realista. El fondo se presenta como un conjunto de manchas de color indefinidas, sin ofrecer referencias espaciales claras; esto concentra la atención del espectador en la figura central.
La obra parece explorar temas relacionados con la fuerza física y el esfuerzo humano. La postura tensa y el gesto expresivo sugieren una lucha o superación personal. El desequilibrio deliberado podría interpretarse como una metáfora de la fragilidad humana frente a las dificultades, o quizás como una celebración de la capacidad del cuerpo para desafiar los límites.
La simplificación formal y la intensidad cromática apuntan hacia una búsqueda de expresión emocional directa, más allá de la mera representación visual. Se intuye una intención de transmitir un sentimiento visceral, una experiencia física intensa que trasciende lo anecdótico. La ausencia de contexto narrativo específico permite múltiples interpretaciones, invitando al espectador a proyectar sus propias emociones y experiencias en la escena representada.