Jan Miense Molenaer – Drinking Bout in an Inn
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El espacio está repleto de figuras, hombres y mujeres, inmersos en una animada juerga. La atmósfera es densa, cargada de risas, gestos exagerados y un evidente consumo excesivo de alcohol. Un grupo centralizado alrededor de una mesa atrae la mirada; una mujer, vestida con un atuendo sencillo pero limpio, levanta su mano como si estuviera arengando a los presentes o narrando alguna anécdota que provoca hilaridad generalizada. A su lado, un hombre, ataviado con un gorro rojo y ropa más ostentosa, parece participar activamente en la algarabía, aunque su expresión es difícil de descifrar completamente.
La composición es dinámica; las figuras se apiñan unas sobre otras, creando una sensación de movimiento y caos controlado. Se perciben detalles que sugieren un ambiente de cierta degradación: el suelo sucio, la ropa desgastada de algunos personajes, los objetos tirados por doquier. No obstante, también hay indicios de prosperidad, como la presencia de alimentos en abundancia sobre las mesas y la vestimenta relativamente decente de algunos comensales.
Más allá de la representación literal de una juerga, esta pintura parece explorar temas más profundos relacionados con la naturaleza humana. Se vislumbra una crítica implícita a los excesos, al comportamiento desinhibido y a la pérdida del control que pueden acompañar al consumo de alcohol. La escena podría interpretarse como un reflejo de las tensiones sociales de la época, donde la diversión pública y el desenfreno contrastaban con las normas morales imperantes. La mujer central, con su gesto expresivo, podría simbolizar tanto la provocación como la liberación, desafiando las convenciones sociales a través del humor y la irreverencia. La oscuridad que envuelve la escena sugiere también una cierta ambigüedad moral; lo que se celebra aquí es un escape de la realidad, pero uno que conlleva sus propias consecuencias. La presencia del perro, observador silencioso en los pies de los comensales, añade un elemento de realismo y quizás, una sutil ironía a la representación general.