Jacques Blanchard – Virgin and Child with Saint Elizabeth and the Infant Saint John the Baptist
Ubicación: Art Institute, Chicago.
Navegación del álbum:

На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el núcleo de la escena se encuentran dos mujeres y dos niños. Una mujer, presumiblemente la figura central, sostiene en su regazo a un infante. Su vestimenta, una túnica azul sobre un rojo intenso, resalta su importancia dentro de la composición. Su mirada es tierna y protectora hacia el niño que abraza. A su lado, otra mujer, con una túnica púrpura, se acerca con una actitud respetuosa, ofreciendo a uno de los niños lo que parece ser un animal bebé – posiblemente un cordero o un conejo – en sus brazos. Este gesto introduce una simbología rica en connotaciones cristianas, aludiendo al sacrificio y la pureza.
El fondo presenta un paisaje montañoso difuminado, con una luz dorada que sugiere un amanecer o atardecer. Esta iluminación tenue contribuye a crear una atmósfera de reverencia y misterio. La arquitectura visible, con columnas clásicas, sitúa la escena en un espacio definido pero no completamente delimitado, sugiriendo una transición entre lo terrenal y lo divino.
La disposición de las figuras sugiere una narrativa compleja. El hombre mayor podría representar a un profeta o patriarca, mientras que el niño a sus pies simboliza la inocencia y la anticipación del evento central: la presentación del cordero/conejo al infante. La interacción entre las dos mujeres, con la ofrenda de la criatura, apunta a una aceptación de un destino predeterminado, posiblemente relacionado con la redención o el sacrificio. La pintura explora temas de fe, pureza, profecía y la conexión entre generaciones, todo ello envuelto en una atmósfera de devoción y contemplación. La desnudez del niño central enfatiza su vulnerabilidad e inocencia, mientras que los ropajes ricos de las mujeres sugieren su dignidad y posición dentro de este contexto religioso.