Part 3 Louvre – Bernardino Luini -- Adoration of the Magi
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En primer plano, tres figuras masculinas se arrodillan ante una mujer sentada, quien sostiene un infante en brazos. La figura más cercana al espectador, con barba blanca y vestimenta púrpura adornada con motivos dorados, parece ser el rey principal, ofreciendo lo que podría ser un objeto ceremonial o una lámpara de aceite. A su lado, otro hombre vestido de verde y azul se inclina respetuosamente. La tercera figura, a la izquierda, destaca por su tez oscura y vestimenta amarilla, sugiriendo una procedencia oriental.
La mujer sentada, con el Niño en brazos, irradia serenidad y dignidad. Su atuendo, un manto que combina tonos verdes y azules, acentúa su carácter maternal y divino. El niño, situado centralmente, es la figura focal de la escena, iluminado por una luz suave que resalta su rostro.
En el plano superior, a través de los vanos arquitectónicos, se vislumbra un paisaje montañoso con figuras ecuestres y procesiones, posiblemente representando el cortejo de los Reyes Magos en su camino hacia Belén. Esta visión distante añade una dimensión narrativa más amplia al evento principal, sugiriendo la magnitud del acontecimiento y su impacto en el mundo exterior.
La paleta cromática es rica y cálida, dominada por tonos dorados, púrpura, verde y azul. La luz, aunque suave, modela las figuras y crea un ambiente de reverencia y solemnidad. El uso de la perspectiva aérea contribuye a la sensación de profundidad y distancia en el paisaje de fondo.
Más allá de la representación literal del evento religioso, la pintura parece explorar temas de devoción, humildad y la universalidad de la fe. La diversidad étnica de los Reyes Magos sugiere una aceptación global del mensaje divino. La arquitectura que enmarca la escena podría interpretarse como un símbolo de orden cósmico y la conexión entre el cielo y la tierra. El gesto de ofrenda de los reyes, junto con la mirada serena de María, transmite una sensación de paz y esperanza.