Part 2 – Gerard David (c.1460-1523) - Christ on the Cross
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La escena se desarrolla ante un paisaje urbano distante, delineado con precisión y que contrasta con la inmediatez del drama representado en primer plano. La ciudad, con sus torres y tejados, sugiere un contexto social y humano más amplio, quizás implicando la responsabilidad colectiva en el evento que se muestra. El cielo, cubierto por nubes grises y amenazantes, refuerza la atmósfera de tragedia y desolación.
En la parte inferior, una serie de figuras humanas reaccionan al suplicio. Una mujer, vestida con un elegante atuendo oscuro, inclina su cabeza en señal de dolor y desesperación, mientras que otras mujeres, ataviadas con ropajes más modestos, parecen llorar o lamentarse. A su lado, un hombre de barba blanca, posiblemente San Juan Evangelista, observa la escena con una expresión de profunda tristeza. La presencia de soldados romanos, vestidos con armaduras, subraya el carácter político y judicial del acto.
En el suelo, a los pies de la cruz, se encuentran objetos simbólicos: un cráneo y unos huesos, que aluden a la mortalidad y al sacrificio redentor. Un perro, representado con realismo, parece sentir el dolor de la escena, añadiendo una dimensión animalística a la representación del sufrimiento humano.
La composición general es equilibrada y armoniosa, a pesar de la crudeza del tema. La luz, suave y difusa, ilumina las figuras principales, resaltando su importancia en la narrativa. El uso del color es sutil pero efectivo, con tonos oscuros que predominan en el fondo y colores más vivos en las ropas de los personajes.
Subyace una reflexión sobre la fragilidad humana, la injusticia del sufrimiento y la redención a través del sacrificio. La pintura invita a la contemplación y al sentimiento religioso, apelando a la empatía del espectador ante la imagen del hombre crucificado. Se intuye un mensaje de esperanza en medio de la desesperación, sugerido por la serenidad que emana de la figura central, incluso en su agonía.