Part 2 – Giovanni Antonio Boltraffio and Marco da Oggiono - The Resurrection of Christ with SS. Leonard of Noblac and Lucia
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El paisaje que se extiende tras él es complejo: una vista panorámica que incluye un río serpenteante, montañas distantes y una ciudadela fortificada en la lejanía. Esta perspectiva amplia sugiere trascendencia, una victoria no solo sobre la muerte sino también sobre las limitaciones terrenales. La atmósfera es diáfana, con nubes dispersas que suavizan el cielo y contribuyen a un efecto de luminosidad general.
A los pies del hombre resucitado, dos figuras humanas reaccionan ante el evento. A la izquierda, un individuo arrodillado inclina su cabeza en señal de reverencia y asombro, con las manos juntas en actitud de oración. Su vestimenta, sencilla pero digna, sugiere una figura religiosa o devota. A la derecha, otra mujer se sienta sobre lo que parece ser una roca, sosteniendo un plato en sus manos. Su expresión es más contenida, quizás reflejando una mezcla de asombro y contemplación. La presencia de las cadenas a sus pies podría aludir a la liberación del pecado o de alguna forma de opresión.
La composición general se caracteriza por el uso de líneas diagonales que dirigen la mirada hacia la figura central, enfatizando su importancia. El contraste entre la luz y la sombra crea una sensación de dramatismo y profundidad. La elección de los colores es deliberada: tonos cálidos en las figuras humanas contrastan con los azules y verdes del paisaje, contribuyendo a la atmósfera de esperanza y renovación.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de fe, redención y el triunfo sobre la muerte. El paisaje distante sugiere una promesa de vida eterna y un futuro mejor para aquellos que creen. La reacción de las figuras humanas refleja la experiencia humana ante lo divino: asombro, reverencia y contemplación. La inclusión de los objetos simbólicos –la bandera, las cadenas– enriquece el significado de la escena, invitando a una reflexión más profunda sobre su mensaje espiritual.