Cesare Saccaggi – Saccaggi Cesare Passing Seasons
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En el panel izquierdo, la figura femenina se encuentra sobre una estructura elevada, quizás un balcón o terraza, frente a un paisaje acuático difuso. La luz es suave, dorada, sugiriendo una atmósfera crepuscular o de amanecer temprano. La mujer sostiene una corona de flores y parece ofrecerla o contemplarla con cierta melancolía. A sus pies, otra figura femenina más joven recoge flores del suelo, creando un contraste generacional. El paisaje se desvanece en la distancia, indicando una sensación de introspección y quietud.
El panel central irradia vitalidad y movimiento. La mujer protagonista avanza con paso firme por un campo abierto, ataviada con un vestido que evoca la elegancia de finales del siglo XIX. Un pequeño perro la acompaña, reforzando la impresión de alegría y despreocupación. El cielo es luminoso, casi cegador, y el paisaje se extiende en una perspectiva amplia y optimista. La figura infantil, nuevamente presente, parece recoger flores blancas, simbolizando quizás la pureza o la inocencia.
Finalmente, el panel derecho muestra a la mujer en un entorno más boscoso, rodeada de árboles florecidos. La luz es cálida y vibrante, bañando la escena con tonos rosados y dorados. La figura femenina levanta los brazos hacia el cielo, como si estuviera recibiendo una bendición o celebrando la plenitud de la vida. Una niña se encuentra a sus pies, observándola con devoción. La atmósfera es de exuberancia y abundancia, sugiriendo un clímax en el ciclo que se narra.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la belleza efímera, el paso del tiempo, la relación entre las generaciones y la conexión con la naturaleza. La repetición de la figura femenina a lo largo de los tres paneles sugiere una continuidad o transformación personal, mientras que la presencia constante de la niña podría representar la esperanza, la renovación o la transmisión de valores. La meticulosa atención al detalle en la representación de los vestidos, las flores y el paisaje revela un interés por la estética y la idealización del mundo natural y humano. La composición vertical enfatiza la idea de una progresión, ya sea temporal, espiritual o emocional.