Charles-Francois Daubigny – a june day
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A lo largo de la orilla izquierda, se extiende una frondosa vegetación, compuesta por árboles de follaje denso que oscurecen parcialmente el terreno. Estos árboles no están delineados con precisión; su contorno se difumina en la penumbra, contribuyendo a la sensación general de misterio y quietud. En la orilla derecha, la vegetación es menos exuberante, permitiendo vislumbrar una pendiente ascendente cubierta de hierba y algunos arbustos dispersos.
En el centro del cuadro, un pequeño velero se encuentra anclado en el río, apenas perceptible entre los árboles distantes. Su presencia introduce una nota de humanidad en este paisaje natural, aunque su tamaño reducido lo integra discretamente en la composición.
El cielo ocupa la parte superior de la pintura y está tratado con pinceladas rápidas y sueltas que sugieren un crepúsculo o amanecer. Los tonos predominantes son rosados y ocres, difuminados entre sí para crear una atmósfera brumosa y melancólica. La luz no es directa ni intensa; se filtra a través de las nubes, iluminando suavemente el paisaje y creando sombras sutiles que acentúan la profundidad del espacio.
La paleta cromática es limitada, basada en tonos terrosos y apagados, lo que refuerza la impresión de quietud y serenidad. La técnica pictórica parece priorizar la atmósfera sobre el detalle preciso; los contornos se suavizan, las formas se difuminan y la luz juega un papel fundamental en la creación del ambiente general.
Subtextualmente, esta pintura evoca una sensación de nostalgia y contemplación. El paisaje no es presentado como un lugar vibrante y lleno de vida, sino más bien como un refugio tranquilo donde el tiempo parece detenerse. La presencia del velero sugiere una conexión con el mundo exterior, pero también una cierta distancia y aislamiento. La atmósfera brumosa y la luz tenue contribuyen a crear una sensación de misterio e introspección, invitando al espectador a sumergirse en la quietud del paisaje y reflexionar sobre su propia existencia. Se intuye un momento fugaz, capturado con delicadeza y sensibilidad.