B159L Death of Wat Tyler, leader of the peasant uprising against Richard II
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer plano, la atención se centra en una figura caída, presumiblemente el líder del levantamiento, atendido por individuos vestidos con ropas que sugieren un estatus superior – posiblemente nobles o guardias reales. La postura de este hombre, prostrado y vulnerable, contrasta fuertemente con la energía dinámica de los personajes circundantes. Se percibe una mezcla de compasión y control en las expresiones de quienes lo rodean; no hay necesariamente crueldad evidente, sino más bien una ejecución de un deber impuesto.
La disposición de los caballos es significativa. Algunos se muestran cabalgando con fuerza hacia el centro del tumulto, mientras que otros parecen contener o dirigir la multitud. La presencia equina enfatiza la jerarquía social y el poder militar en juego. Los colores vibrantes utilizados para las vestimentas – rojos, azules, dorados – acentúan la teatralidad de la escena, aunque también pueden indicar la importancia de los personajes representados.
El fondo revela una ciudadela o fortaleza, posiblemente un símbolo del poder establecido que se enfrenta a la revuelta. La arquitectura es tosca y estilizada, típica de las ilustraciones medievales, pero contribuye a establecer el contexto histórico. La inclusión de texto en latín alrededor de la imagen sugiere su función como registro histórico o alegórico, destinado a ser leído e interpretado por una élite culta.
Subyacente a la representación literal del evento, se intuyen varias capas de significado. La escena parece explorar temas de liderazgo, rebelión y el orden social. La muerte del líder popular no se presenta como un triunfo absoluto; más bien, sugiere una transición incierta, un vacío que podría ser llenado por otros o por nuevas formas de resistencia. El artista ha logrado capturar la complejidad emocional de un momento histórico crucial, evitando una simple dicotomía entre opresores y oprimidos. La composición invita a la reflexión sobre las consecuencias de la insurrección y el papel del individuo frente al poder. La relativa falta de dramatismo visceral en la representación de la muerte – comparada con otras representaciones medievales de violencia – sugiere una intención más sutil, enfocada en las implicaciones políticas y sociales del evento que se narra.