Frans Floris – The Feast of the Seagods
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos – ocres, dorados, marrones – que evocan la arena, el bronce y las profundidades del océano. El uso de la luz es desigual; algunos personajes se ven iluminados con una claridad casi teatral, mientras que otros permanecen sumidos en sombras más densas, contribuyendo a la atmósfera misteriosa y ambigua de la escena.
En primer plano, un grupo central de figuras parece estar participando en algún tipo de ritual o festividad. Se aprecia una interacción intensa entre ellos; gestos exagerados, miradas penetrantes y expresiones que oscilan entre el éxtasis y la inquietud. La presencia de elementos como coronas de hojas, frutas y lo que parece ser un pez – objeto central de atención en la composición – refuerza la idea de una celebración pagana o mitológica.
Más allá del plano inmediato, se vislumbra una extensión acuática, poblada por otras figuras humanas con atributos marinos, creando una sensación de infinitud y de conexión entre el mundo terrestre y el subacuático. La presencia de aves sobrevolando la escena podría interpretarse como un símbolo de libertad o de trascendencia.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la fertilidad, la abundancia, la naturaleza salvaje y la relación del ser humano con los elementos naturales. La exuberancia de la celebración contrasta con una cierta tensión subyacente; la multitud compacta y el movimiento frenético sugieren una pérdida de control o un desenfreno que podría tener consecuencias imprevistas. La ambigüedad en las expresiones faciales de los personajes invita a múltiples interpretaciones, dejando al espectador con una sensación de incertidumbre sobre la verdadera naturaleza de esta festividad. La estructura arquitectónica, aunque elaborada, parece estar a punto de ceder bajo el peso de la multitud, insinuando una fragilidad inherente incluso en los momentos de mayor aparente prosperidad.