Charles Henri Joseph Leickert – Winter scene with round tower
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El elemento central de la composición es una torre redonda, robusta y de ladrillo, que se alza imponente sobre el resto del entorno. Su estructura, aparentemente defensiva, contrasta con la aparente tranquilidad del lugar. La torre parece estar en proceso de construcción o reparación, evidenciado por los andamios visibles en su parte superior, lo cual introduce una nota de transitoriedad y cambio.
En primer plano, un grupo de figuras humanas se agrupa alrededor de una cabaña humilde. Su vestimenta es tosca y funcional, indicando una vida dedicada al trabajo manual y a la supervivencia en condiciones adversas. Algunos patinan sobre el hielo, mientras que otros parecen estar reunidos para compartir calor o conversar. La presencia humana, aunque limitada en número, aporta un sentido de comunidad y resistencia ante las inclemencias del invierno.
A lo lejos, se distingue un molino de viento, símbolo tradicional de la vida rural y la laboriosidad. Su silueta recortada contra el cielo añade profundidad a la perspectiva y refuerza la sensación de vastedad del paisaje. La superficie helada ocupa una parte considerable del plano, reflejando la luz tenue y creando una atmósfera opresiva pero también de belleza austera.
La pintura sugiere una reflexión sobre la fragilidad humana frente a la naturaleza implacable. El contraste entre la solidez de la torre y la vulnerabilidad de los habitantes transmite un mensaje sobre la persistencia del espíritu humano en medio de las dificultades. La escena evoca una sensación de nostalgia por un pasado rural, marcado por la sencillez y el contacto directo con la tierra. La luz, difusa y uniforme, contribuye a crear una atmósfera de quietud y contemplación, invitando al espectador a sumergirse en la melancolía del invierno y a reflexionar sobre la condición humana. La disposición de los elementos, cuidadosamente equilibrada, sugiere un orden subyacente incluso en medio de la aparente desolación.