Chinese artists of the Middle Ages (王绂 - 淇渭图) – Wang Fu
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Aquí se presenta una composición vertical dominada por la representación de bambúes sobre un fondo ocre-amarillento. La paleta cromática es deliberadamente restringida, enfatizando las tonalidades terrosas y los verdes apagados que definen el follaje. El artista ha empleado una técnica de pincelada suelta y expresiva, con trazos rápidos y fluidos que sugieren movimiento y vitalidad en la vegetación. La textura del papel es visible, contribuyendo a la sensación general de sencillez y naturalismo.
El bambú, elemento central, se presenta en diversas etapas de crecimiento: desde tallos jóvenes y delicados hasta hojas más maduras y robustas. No hay una perspectiva lineal evidente; los tallos parecen surgir y entrelazarse sin una jerarquía espacial clara, creando una sensación de abundancia y continuidad. La disposición no es simétrica, lo que refuerza la impresión de espontaneidad y naturalidad.
En la parte inferior izquierda, se observa un pequeño sello rectangular, presumiblemente el del artista o un coleccionista. A la derecha, una inscripción caligráfica en caracteres chinos ocupa una porción significativa del espacio, complementando visualmente la composición con su ritmo vertical. La caligrafía, aunque intrincada, no distrae de la imagen principal; más bien, se integra como parte integral de la obra.
Subyacentemente, esta pintura evoca un sentido de serenidad y contemplación. El bambú, en la tradición oriental, simboliza cualidades como la rectitud, la resistencia y la humildad. La ausencia de figuras humanas o elementos narrativos sugiere una invitación a la introspección y a la apreciación de la belleza inherente al mundo natural. La atmósfera general transmite una sensación de quietud y armonía, invitando al espectador a conectar con la esencia del paisaje representado. El uso limitado de color y la técnica expresiva sugieren un enfoque en la captación de la qi (energía vital) del bambú más que en su representación literal.