Chinese artists of the Middle Ages (鲁宗贵 - 橘子葡萄、石榴图) – Lu Zonggui
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En esta composición pictórica, el artista ha dispuesto un bodegón de frutas con una notable economía de medios y una delicada sensibilidad cromática. El fondo, de tonalidad ocre uniforme, se presenta como un espacio neutro que permite destacar la riqueza de los elementos representados en primer plano.
El conjunto está dominado por una exuberante agrupación de frutos: granadas, uvas y naranjas, dispuestos con aparente espontaneidad pero bajo una cuidadosa organización compositiva. Las granadas, con su piel rugosa y sus semillas carmesí expuestas, ocupan un lugar central, atrayendo la mirada del espectador. Las uvas, agrupadas en racimos densos, se distribuyen a lo largo de la composición, aportando una sensación de abundancia y generosidad. Las naranjas, con su superficie lisa y luminosa, contrastan con las texturas más marcadas de las otras frutas, creando un juego visual interesante.
La representación de las hojas es igualmente notable. El artista ha empleado pinceladas ligeras y fluidas para sugerir la forma y el movimiento de las hojas, capturando su vitalidad y frescura. El color verde, aplicado con sutiles variaciones tonales, contribuye a crear una atmósfera naturalista y realista.
Más allá de la mera representación botánica, esta pintura parece aludir a temas simbólicos propios de la tradición oriental. La abundancia de frutas puede interpretarse como un símbolo de prosperidad, fertilidad y buena fortuna. La granada, en particular, con sus numerosas semillas, es frecuentemente asociada con la descendencia numerosa y el bienestar familiar. El uso del espacio vacío, o ma, alrededor de las frutas, no solo contribuye a la armonía visual de la composición sino que también sugiere una sensación de serenidad y contemplación.
La caligrafía presente en los márgenes, aunque indecifrable para quien no conoce la escritura china, añade un elemento de misterio y sofisticación a la obra, sugiriendo una conexión con el mundo intelectual y artístico del artista. En definitiva, esta pintura es una celebración de la belleza natural y una invitación a la reflexión sobre los valores fundamentales de la vida.