Chinese artists of the Middle Ages (沈宗骞 - 竹林听泉图) – Shen Zongqian
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La paleta cromática es contenida, con predominio de tonos verdes apagados para el follaje, marrones terrosos para los troncos y la estructura arquitectónica, y azules pálidos para las montañas distantes. Esta economía de color contribuye a una sensación de serenidad y contemplación. La pincelada es fluida y expresiva, con trazos rápidos que definen las formas sin excesivo detalle. Se aprecia un interés particular en captar la textura del bambú, resaltando su flexibilidad y resistencia.
El autor ha dispuesto los elementos de manera a crear una sensación de asimetría equilibrada. Los bambúes, aunque numerosos, no invaden completamente el espacio, dejando entrever el paisaje que se extiende detrás. La estructura arquitectónica, ubicada en un punto estratégico del plano medio, actúa como un ancla visual y proporciona una escala humana al conjunto.
Más allá de la representación literal del paisaje, esta obra parece sugerir una reflexión sobre la naturaleza y la condición humana. El bambú, símbolo tradicional de rectitud y perseverancia en la cultura oriental, se erige como protagonista indiscutible, representando quizás la fortaleza interior y la capacidad de adaptación ante las adversidades. La bruma que envuelve las montañas puede interpretarse como una metáfora de lo desconocido, de los límites del conocimiento humano. La estructura arquitectónica, pequeña e integrada al entorno, podría simbolizar la humildad y la armonía con la naturaleza.
En el margen izquierdo se aprecian caracteres caligráficos, probablemente una inscripción poética o un sello del artista, que añade una capa adicional de significado a la obra. La caligrafía, como elemento inseparable de la pintura en la tradición oriental, complementa la imagen visual y evoca una atmósfera de refinamiento intelectual y espiritualidad. En conjunto, el trabajo transmite una sensación de quietud contemplativa e invita al espectador a sumergirse en un universo de belleza sutil y significado profundo.