Correggio – Allegory of the Virtues
Ubicación: Louvre (Musée du Louvre), Paris.
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A su alrededor se agrupan varias figuras infantiles, cada una portando un atributo específico. Una sostiene un cetro adornado con una serpiente enroscada, otro lleva una especie de recipiente o vaso, mientras que otros parecen ofrecerle flores o frutos. Estos objetos, aunque aparentemente sencillos, probablemente simbolizan virtudes específicas: la prudencia, la templanza, la justicia, la caridad, entre otras. La presencia de los niños refuerza la idea de pureza y de una transmisión de valores a las generaciones futuras.
En el plano inferior izquierdo, una figura femenina envuelta en un manto blanco acaricia a un león, símbolo tradicional de valentía y nobleza. Esta escena introduce una nota de protección y fortaleza, sugiriendo que incluso la virtud más valiente necesita ser guiada y protegida.
La parte superior del cuadro está ocupada por un grupo de ángeles que descienden desde el cielo. Sus vestimentas, en tonos azules y rojos, contrastan con la paleta terrosa de la parte inferior. Algunos sostienen instrumentos musicales o cetros, creando una atmósfera de celebración y divinidad. La luz que emana del cielo ilumina a los ángeles y se extiende sobre la figura central, enfatizando su importancia dentro de la composición.
El paisaje que sirve de telón de fondo es sutil pero significativo. Se vislumbra un horizonte montañoso bajo un cielo despejado, lo cual sugiere una promesa de esperanza y trascendencia. La vegetación exuberante en primer plano contrasta con la lejanía del paisaje, creando una sensación de profundidad y perspectiva.
En general, la pintura transmite un mensaje de optimismo y de la importancia de cultivar las virtudes para alcanzar la perfección moral y espiritual. La disposición vertical de los elementos refuerza esta idea de ascensión hacia lo divino, mientras que la combinación de figuras humanas y celestiales sugiere una conexión íntima entre el mundo terrenal y el reino celestial. La meticulosa atención al detalle en la representación de las vestimentas, los atributos y las expresiones faciales contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y reverencia.