El Greco – St. Francis
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto a este hombre frente a un paisaje abrupto y oscuro. Una imponente roca domina el fondo, creando una sensación de opresión y aislamiento. El cielo, visible entre la roca, se presenta turbulento, con pinceladas rápidas y violentas que sugieren una atmósfera cargada de dramatismo. A la izquierda, en segundo plano, se vislumbra una escena de crucifixión, representada con una economía de medios impactante: el cuerpo de Cristo pende del patíbulo, mientras un espectador observa la escena con semblante angustiado.
La luz juega un papel crucial en la obra. Proviene de una fuente no identificada y ilumina selectivamente al hombre, resaltando su rostro y manos. Esta iluminación contrastada acentúa el dramatismo de la escena y dirige la atención del espectador hacia los elementos más significativos: la expresión del hombre y sus gestos. Sus manos, extendidas como en un acto de súplica o recepción, parecen estar recibiendo una gracia divina, aunque esta se manifieste con dolor y sufrimiento.
El suelo, cubierto de vegetación seca y rocas, refuerza la sensación de desolación y aridez espiritual. Un pequeño objeto, posiblemente un fragmento de tela o papel, yace en el primer plano, a los pies del hombre, como una ofrenda o un símbolo de humildad.
La composición global transmite una profunda reflexión sobre la fe, el sufrimiento y la redención. No se trata de una representación idealizada de la santidad, sino de una visión cruda y realista de la experiencia mística, donde la alegría y el dolor se entrelazan inextricablemente. La obra sugiere que la cercanía a lo divino implica un sacrificio personal y una confrontación con las propias limitaciones humanas. El espectador es invitado a contemplar la fragilidad del ser humano frente a la inmensidad de lo trascendente.