El Greco (y taller) – El Salvador
Ubicación: Prado, Madrid.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El rostro presenta rasgos serenos pero marcados por una cierta melancolía. Los ojos, ligeramente hundidos, transmiten una mirada introspectiva, casi dolorosa. La barba y el cabello oscuro, peinado hacia atrás, enmarcan un semblante que busca la humanidad dentro de lo sagrado. La piel, con tonos cálidos y sutiles degradados, sugiere una vitalidad apagada, como si cargara con el peso del mundo.
El atuendo es sencillo: una túnica roja, cuyo color simboliza tanto la pasión como la divinidad, se pliega sobre su cuerpo de manera natural, sin ostentación. Una mano se levanta en un gesto que podría interpretarse como bendición o advertencia, mientras que la otra permanece oculta, parcialmente visible bajo el tejido.
La técnica pictórica es notable por su expresividad y dinamismo. Se aprecia una pincelada suelta y vigorosa, especialmente en las zonas de sombra, lo que confiere a la figura un aire de inmediatez y autenticidad. El fondo, oscuro y difuso, contribuye a aislar al personaje, intensificando su presencia y creando una atmósfera de recogimiento espiritual.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas como el sacrificio, la redención y la conexión entre lo humano y lo divino. El gesto de la mano, la mirada melancólica y el halo luminoso sugieren una figura que ha sufrido, pero que también ofrece consuelo y esperanza. La sencillez del vestuario y la composición refuerzan la idea de humildad y desapego material, invitando a la contemplación interior y a la reflexión sobre los valores esenciales de la fe. Se intuye un mensaje de compasión y entrega, transmitido con una fuerza emotiva que trasciende las convenciones formales.