Louis Lejeune – The Battle of Marengo, 14th June 1800
Ubicación: Palace of Versailles (Château de Versailles), Paris.
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En primer plano, se aprecia un tumulto de figuras humanas y equinas. Soldados a pie, vestidos con uniformes que sugieren un contexto histórico específico (aunque sin elementos distintivos para una identificación precisa), luchan en medio de la confusión. Caballería, tanto atacando como siendo atacada, se abre paso entre las filas, generando una sensación de movimiento frenético y descontrolado. Los caballos, representados con gran realismo, exhiben expresiones de pánico y agotamiento, reflejando el horror del combate.
La composición es dinámica; la disposición de las figuras no es simétrica ni ordenada, sino que responde a la lógica del enfrentamiento. El artista ha empleado una paleta de colores terrosos – ocres, marrones, grises – para acentuar la atmósfera sombría y el dramatismo de la escena. Destacan algunos puntos focales: un grupo de soldados en primerísimo plano, aparentemente heridos o muertos, que atraen la atención del espectador; y una figura ecuestre central, posiblemente un líder militar, aunque su rostro permanece oculto entre las sombras, lo que sugiere una intencionalidad de universalizar el papel del liderazgo en situaciones extremas.
Más allá de la representación literal del combate, se perciben subtextos relacionados con la fragilidad humana y la devastación de la guerra. La ausencia de un claro vencedor o perdedor, la prevalencia del caos y la confusión, sugieren una visión crítica del conflicto bélico, más allá de cualquier idealización heroica. El humo que envuelve la escena no solo oculta el terreno, sino también la verdad, impidiendo al espectador comprender completamente lo que está sucediendo. La escala monumental de la batalla, combinada con la representación detallada del sufrimiento individual, transmite una sensación de impotencia ante la magnitud de los acontecimientos históricos. La disposición del paisaje en el fondo, con sus montañas y edificios lejanos, contrasta fuertemente con la violencia inmediata, enfatizando la transitoriedad de la vida humana frente a la inmensidad del tiempo y la naturaleza.