Part 2 Prado Museum – Carducho, Vicente -- La muerte del Venerable Odón de Novara
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano superior, una figura central resalta por su luminosidad y posición: se trata de una representación masculina, desnuda, con los brazos extendidos en cruz, rodeado de un halo radiante que lo envuelve en una atmósfera dorada y vaporosa. Esta imagen evoca inmediatamente a la iconografía del Cristo crucificado, pero con una connotación de resurrección y ascensión al cielo. A su derecha, se aprecia la silueta de una figura femenina, vestida con ropas tradicionales de advocación mariana, ubicada sobre un pedestal que la eleva visualmente.
La paleta cromática es rica en contrastes: los tonos oscuros de las vestimentas monásticas y el fondo sombrío del lecho se contraponen a la luminosidad dorada que emana de la figura celestial. Esta oposición refuerza la idea de una transición entre la vida terrenal y la eternidad, entre la oscuridad del pecado y la luz divina.
El uso de la luz es fundamental para crear un efecto dramático y simbólico. La iluminación focalizada en el hombre moribundo y en la figura ascendente acentúa su importancia dentro de la narrativa religiosa. Los detalles minuciosos, como los objetos sobre una pequeña mesa junto al lecho (un cáliz, un paño, posiblemente medicinas), sugieren una atmósfera de recogimiento y ritual.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como la mortalidad, la fe, el arrepentimiento y la esperanza en la vida eterna. La presencia de los monjes sugiere la importancia de la oración y la guía espiritual en el momento de la muerte. El personaje central, con su expresión serena, podría interpretarse como un ejemplo de virtud cristiana y aceptación del destino divino. La figura ascendente, por su parte, simboliza la promesa de salvación y la recompensa celestial para aquellos que han vivido una vida justa. En conjunto, la pintura transmite un mensaje de consuelo y esperanza en medio de la fragilidad humana.