Part 2 Prado Museum – Goya y Lucientes, Francisco de -- La Romería de San Isidro
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El artista ha dispuesto a las figuras en un plano relativamente bajo, casi como si el espectador se encontrara entre ellos, lo cual intensifica la sensación de inmersión en la escena. La multitud es heterogénea: se distinguen campesinos con atuendos tradicionales, algunos músicos tocando instrumentos, y una figura clerical que parece liderar el cortejo. Los rostros muestran una variedad de expresiones, desde la alegría contenida hasta la indiferencia o incluso un ligero desconcierto.
El paisaje al fondo es difuso y poco definido; se intuyen montañas y una estructura fortificada en la lejanía, pero estos elementos están tratados con poca claridad, perdiendo detalle y función narrativa concreta. Esta imprecisión del entorno sugiere una cierta desvinculación entre el grupo humano y su contexto geográfico, como si estuvieran desplazados o perdidos.
Más allá de la representación literal de un peregrinaje, se percibe una crítica implícita a las costumbres sociales y religiosas de la época. La multitud, aunque aparentemente festiva, parece carecer de verdadera espontaneidad; sus gestos y expresiones sugieren más una obligación social que una devoción genuina. La figura del clérigo, situado en un lugar prominente pero con una expresión ambigua, podría interpretarse como un símbolo de la autoridad religiosa desprovista de carisma o conexión real con el pueblo.
El uso de la luz es particularmente significativo. No hay una fuente de iluminación clara; la luz parece filtrarse de manera uniforme sobre la escena, eliminando contrastes dramáticos y contribuyendo a la atmósfera general de pesimismo y resignación. La ausencia de sombras acentúa la sensación de uniformidad y falta de individualidad entre los miembros del grupo.
En definitiva, el trabajo no se limita a documentar una celebración popular; más bien, ofrece una reflexión sutil sobre la condición humana, la hipocresía social y la pérdida de autenticidad en las prácticas religiosas. La composición, la paleta cromática y la disposición de las figuras convergen para crear una impresión duradera de melancolía y desasosiego.