Part 2 Prado Museum – López Portaña, Vicente -- María Josefa Amalia de Sajonia, reina de España
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La iluminación es suave y difusa, concentrándose en el rostro y el cuello, resaltando así los rasgos faciales y la textura de la piel. La paleta cromática se centra en tonos terrosos – marrones, grises y ocres – que dominan tanto la vestimenta como el fondo oscuro, creando un contraste sutil pero efectivo que enfatiza la luminosidad del rostro.
La mujer lleva una elaborada peluca con rizos cuidadosamente dispuestos, adornada con una pequeña joya en la parte frontal. Su atuendo es igualmente ostentoso: un vestido de corte sobrio, cubierto por una capa o chal de color marrón, decorado con detalles intrincados que sugieren riqueza y poder. Un cuello alto de encaje rosa y blanco rodea su cuello, añadiendo un toque de delicadeza a la severidad del conjunto.
La expresión facial es serena y contenida; los ojos, aunque directos, transmiten una mezcla de dignidad y melancolía. No hay una sonrisa evidente, pero sí una sutil curvatura en los labios que sugiere una personalidad compleja y reflexiva. La pose es formal, pero no rígida, lo que permite intuir cierta naturalidad detrás de la apariencia protocolaria.
El fondo oscuro, casi monocromático, contribuye a aislar a la figura principal, concentrando toda la atención sobre ella. Se intuyen algunas nubes o elementos atmosféricos en el cielo, pero estos están tratados de manera muy esquemática y no distraen del tema central.
Subtextualmente, esta pintura parece querer transmitir una imagen de poderío y nobleza, reforzada por la opulencia de la vestimenta y la formalidad de la pose. Sin embargo, la expresión melancólica en el rostro sugiere también una carga emocional o un sentimiento de soledad, posiblemente inherente a su posición social. La meticulosidad en los detalles – desde la peluca hasta los adornos del vestido – denota una preocupación por la apariencia y la representación pública, características propias de las élites gobernantes de la época. En definitiva, el retrato busca no solo registrar la semejanza física de la retratada, sino también proyectar una imagen idealizada de su personalidad y estatus social.