Part 2 National Gallery UK – Francesco Solimena - An Allegory of Louis XIV
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En el núcleo de la pintura, una figura masculina, desnuda hasta el torso y con expresión de profundo sufrimiento, es sostenida por otra mujer, ataviada con un manto blanco y con una actitud compasiva. Esta segunda figura parece ofrecer consuelo y apoyo al hombre, quien se encuentra prostrado sobre una tela roja que contrasta con la frialdad del mármol bajo él. A sus pies, un objeto que recuerda a unas botas de cuero y una hoz yacen abandonados, sugiriendo una pérdida o un sacrificio. La figura masculina irradia vulnerabilidad y dolor, posiblemente representando el peso de la responsabilidad o las consecuencias de la guerra.
A la derecha, se aprecia una escena más dinámica: una mujer alada señala hacia un horizonte donde se vislumbran edificios en llamas y una multitud de figuras que parecen participar en algún tipo de conflicto bélico. Esta sección introduce un elemento de caos y destrucción, contrastando con la serenidad de la figura femenina a la izquierda. Los ángeles que flanquean la composición refuerzan el carácter divino o celestial del evento representado. Uno de ellos parece ofrecer una corona, mientras que otro sostiene un pergamino, posiblemente aludiendo a un decreto real o una profecía.
La paleta cromática es rica y contrastada: los azules profundos y los dorados resplandecientes se contraponen con el rojo intenso y la piel desnuda de las figuras. La luz incide dramáticamente sobre los personajes principales, acentuando sus expresiones y gestos.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el poder, la justicia, el sufrimiento, la guerra y la redención. El contraste entre la figura femenina protectora y la masculina afligida podría interpretarse como una alegoría de la relación entre un gobernante y su pueblo, o entre la fuerza y la debilidad inherentes a la condición humana. La presencia de los ángeles sugiere una dimensión trascendente, implicando que el evento representado está sujeto a un orden divino superior. El paisaje en llamas alude a las consecuencias destructivas del conflicto, mientras que los objetos abandonados simbolizan pérdidas irreparables. En conjunto, la pintura transmite un mensaje complejo y multifacético sobre la naturaleza del poder y el destino humano.