Michiel van Mierevelt (After) – The Judgement of Paris
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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En el centro del grupo, un joven, presumiblemente París, extiende su mano hacia una de las diosas, mientras que la otra le ofrece una manzana dorada. La escena está presenciada por una cuarta figura masculina, con una expresión ambigua y una postura que sugiere tanto observación como participación en el evento. A sus pies, se encuentra un niño pequeño, desnudo y aparentemente ajeno a la importancia del momento. Un perro negro, situado junto a la primera mujer, añade un elemento de realismo y domesticidad a la composición.
El paisaje que sirve de telón de fondo es rico en detalles: se distinguen árboles frondosos, rocas escarpadas y una bruma sutil que difumina los contornos del horizonte. En el plano inferior, se vislumbra una ciudadela o fortaleza, cuyo significado simbólico podría estar relacionado con la idea de poder, riqueza o destino.
La pintura parece explorar temas como la belleza, la vanidad, la elección y las consecuencias de los actos humanos. La presencia de las diosas sugiere una reflexión sobre el juicio divino y su impacto en el mundo mortal. El gesto del joven al extender la mano hacia una de ellas implica una decisión crucial que determinará el curso de los acontecimientos. La manzana dorada, símbolo de recompensa o privilegio, representa la tentación y la posibilidad de un futuro incierto. La disposición de las figuras, con sus diferentes actitudes y expresiones, sugiere una complejidad emocional y moral que invita a la reflexión sobre la naturaleza humana y su relación con lo divino. El desnudo de los personajes, lejos de ser meramente estético, contribuye a enfatizar su condición de seres ideales, desprovistos de las imperfecciones del mundo real. La luz, cuidadosamente distribuida, resalta ciertos detalles y crea una atmósfera de misterio y solemnidad.